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EL CINE QUE VIENE

jueves, 9 de octubre de 2008

Carta abierta a Woody Allen

"VICKY CRISTINA BARCELONA" (2008) Título original: "Vicky Cristina Barcelona" Género: Comedia Duración: 96 minutos Nacionalidad: USA

Director: Woody Allen Guión: Woody Allen Fotografía: Javier Aguirresarobe Montaje: Alisa Lepselter Intérpretes: Javier Bardem, Penélope Cruz, Scarlett Johansson, Patricia Clarkson, Kevin Dunn, Rebecca Hall, Chris Messina Web oficial: http://www.vickycristinabarcelonalapelicula.es/

SINOPSIS:

Dos jóvenes norteamericanas, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson) van a Barcelona a pasar unas vacaciones de verano. Vicky es sensible y tiene intención de casarse; Cristina es emocional y busca aventuras sexuales. En Barcelona, ambas se ven envueltas en una relación poco convencional con Juan Antonio (Javier Bardem), un carismático pintor que todavía tiene algo con su tempestuosa ex-mujer, María Elena (Penélope Cruz).

OPINION:

Querido señor Allen:

He disfrutado durante muchos años con sus películas, sobre todo con sus guiones divertidos y profundos. He de reconocer que me gusta mucho más su primera etapa, loca y absurda, pero la explicación a esta afirmación tiene que ver con mi persona, más afín a evasiones sin pretensiones que a profundas reflexiones sobre la vida. Por eso, “La última noche de Boris Grushenko” o “Toma el dinero y corre” son películas estupendas dentro de su filmografía. Dejando aparte “Annie Hall” (quizá el film más emblemático de su extensa obra) con la llegada de la década de los 80 nos llegó su etapa más gloriosa y nos obsequió con grandes películas como “Días de radio”, “Hannah y sus hermanas” y la magistral “Delitos y faltas”. Los años 90, no tan buenos como la etapa anterior, nos siguó dejando algunos grandes títulos. El siglo XXI… esa es otra historia. Comienza a verse reiteraciones y una ligera sensación a dejadez. Salvo, la muy notable “Match point” el resto de títulos o son olvidables, como “El sueño de Casandra” y “Melinda y Melinda” o son aceptables como “Scoop”. Su envergadura como autor de cine merece algo más que estos últimos calificativos. Creo que todavía hay gente que va al cine con la ilusión de disfrutar de la película anual de Woody Allen y que salen decepcionados pero se niegan a admitir que la cosa ya no es lo mismo y acaban expresando calificativos del tipo es interesante. ¿Es necesario realizar una película al año como si fuera una mera fábrica de rosquillas? Usted me contestaría que no, pero todavía tiene fuerzas para seguir escribiendo y el ritmo lo marca su mente y su trabajo.


Me he decidido a escribir esta misiva después de ver su último estreno, que no su última película, “Vicky Cristina Barcelona”. El reparto era excepcional, al idoltrado por las masas Javier Bardem se les unía dos féminas de altura (entiéndase altura por cinematográfica) Penélope Cruz y Scarlett Johansson. Antes de verla leí unas declaraciones de Javier Bardem que decía que “este film funciona gracias a Woody Allen. En manos de otro podría haber sido infumable”. Es como si reconociera que la historia es mala y gracias a usted levanta el vuelo. Pues, desgraciadamente mi opinión es la contraria. Es una de sus películas menos afortunadas con defectos varios que hacen que se hunda en la mediocridad. Para empezar una historia sosa y aburrida que despierta con la irrupción en escena de Maria Elena, personaje interpretado por Penélope Cruz, que sube las constantes vitales de un film enfermo pero no logra que salga del hospital. A pesar del flojo doblaje, Pénelope es la que mejor sale parada de este proyecto. Enérgica y divertida, aprovecha la oportunidad que le brinda para dar una estocada a los que creen que es solo una cara bonita. Javier Bardem me deja la sensación de desgana, como si no creyera en el film pero como la dirigió usted se metió en ella. El personaje, amante de las mujeres , Juan Antonio, se olvidará pronto.


La forma de narrar la historia no es distinta a otras muchas películas de su filmografía. Encuentros casuales entre personajes, amores que al final no llegan a nada y argumentos circulares que siempre vuelven al principio. La gran diferencia con otras obras suyas es la absurda voz en off de esta. Este elemento es gratuito y no cumple ninguna función. ¿Quién es el señor que nos cuenta la historia? ¿Un tío de Vicky? ¿Un ex novio de Cristina? La voz en off es un recurso que puede ser necesario pero aquí solo sirve para entorpecer la narración. Por ejemplo, vemos como Juan Antonio le cuenta a Cristina que tiene que ir al hospital porque su ex se ha intentado suicidar. Se levanta de la cama, se viste y sale a altas horas de la madrugada de su casa, coge el coche y se marcha al hospital. Mientras vemos esto, el señor de la voz en off nos lo cuenta todo como si hubiesen instalado el sistema de audiodescripción para ciegos en el cine. El tan comentado beso entre Scarlett y Penénolpe o las escenas de cama entre la rubia y Bardem no tienen mucho morbo. Unas clasecillas del señor Verhoeven le vendrían bien para poder calentar las plateas de mejor forma. Si lo se, esa no era su intención pero si vas a rodarlas hay que hacerlo lo mejor posible.


Un aspecto que nunca ha querido cuidar son los títulos de crédito. Le pone un fondo negro con letras en blanco y una música de jazz de fondo y se acabó el asunto. No es que sea un tema muy importante a la hora de calificar un film pero no estaría mal que cambiara de vez en cuando. Nadie podría distinguir una cinta suya de otra solo viendo el comienzo. Todas son iguales. También es bonito y curioso unos títulos de crédito originales tipo “Atrapame si puedes”. La música de jazz cambia en “Vicky Cristina barcelona”. Lejos de celebrarlo, me quedo extrañado por la repetitiva utilización de una misma canción durante toda la película. No deja de ser curiosa la cancioncilla pero se vuelve exasperante escucharla en cada escena. No voy hablarle del tópico de lo español y como lo utiliza en el film pues a mi, sinceramente, no es una cosa que me preocupe ni que me llame la atención. Es más, me parece normal lo que hace porque un extranjero le llama la atención una serie de aspectos de un país, aunque puedan ser elementos a los que recurre siempre alguien de fuera, no importa. Quizá pueda sobrar el tipo tocando la guitarra española en la noche barcelonesa pero no vino para filmarlos cenando en un chino. Eso está claro.


Quiero terminar agradeciéndole las películas filmadas. Reconozcamos que nos dejará un legado cinematográfico excelente que no quisiera que se viera empañado por unas últimas películas realmente mediocres. Así que le pido que se de un merecido descanso. No quiero que se retire, pues estoy seguro que todavía puede filmar alguna buena película que satisfaga al buen cinéfilo pero sí que se de un respiro. Un ritmo tan alto de trabajo no creo que sea demasiado bueno.

Reciba un cordial saludo de un cinéfilo empedernido.

Dr Jones

3 comentarios:

fernando dijo...

No he visto esta película, pero no me fío mucho de la misma. He leído con atención tu crítica para tenerla en cuenta a la hora de verla. un abrazo.

Ricardo dijo...

uaoo que buena crítica.
Si Allen hiciera tan buenas películas como lo hace con sus frases, sería el mejor director de todos los tiempos.
Match Point es la película que mas me guta de este señor.
No me deja de gustar la forma como hablas de las peliculas. ojala algun dia llegue a verlas de una forma tan entretenida.

Anónimo dijo...

La he visto dos voces y no es una mala película. woody tiene unas 8 o 10 obras maestras pero claro no todas lo son.la media de hitchcock sería mejor.