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EL CINE QUE VIENE

viernes, 5 de septiembre de 2008

La mayor aventura jamás filmada

"EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA" (1981) Título original: "The raiders of the lost ark" Duración: 115 minutos Género: Aventuras Nacionalidad: USA

Director: Steven Spielberg Guión: Lawrence Kasdan, según una historia de George Lucas & Philip Kaufman Música: John Williams Fotografía: Douglas Slocombe Montaje: Michael Kahn Intérpretes: Harrison Ford, Karen Allen, Paul Freeman, Ronald Lacey, John Rhys-Davies, Denholm Elliott, Wolf Kahler, Alfred Molina


SINOPSIS:

Año 1936. Indiana Jones es un profesor universitario de arqueología, gustoso de aventurarse en pos de conseguir valiosas reliquias históricas. Tras regresar de una infructuosa misión en Sudamérica, el gobierno estadounidense le encargará un nuevo cometido; la búsqueda del Arca de la Alianza, lugar en donde se cree que los hebreos depositaron los mandamientos que Dios había otorgado a Moisés, y cuya leyenda atribuye un invencible poder a quien lo posea. Por tal motivo, los nazis también van detrás de ella.

OPINION:

Tras el estreno de "1941", que reunió a dos grandes productoras como la Universal y la Columbia para hacer frente al alto presupuesto de la película y el gran fiasco que supuso el film, Spielberg tuvo que pisar de nuevo la Tierra. Antes, en un encuentro con su amigo George Lucas, le confesó que le apetecía hacer una película al estilo de la saga de James Bond. Lucas, que tenía unas ganas enormes de revitalizar el género de aventuras más clásico, le contestó que tenía algo mejor que eso y le presentó al personaje de Indiana (nombre del perro de Lucas) Smith. Un apellido que luego cambiaron porque a Spielberg le recordaba al personaje y título de una película de Steve McQueen llamada "Nevada Smith".


Para la elección del protagonista se pensó en el actor Tom Selleck, que por aquellos entonces rodaba una serie titulada Magnum, que le impidió protagonizar la película. Luego, el actor intentó apuntarse un éxito en el género de aventuras con “La gran ruta hacia China” (1983). El hombre que consiguió el papel fue Harrison Ford, que por aquella época vivía una exitosa etapa gracias a “La guerra de las galaxias” y que con este papel logró el estrellato definitivo. Ford, nos ofrece una interpretación soberbia como un héroe capaz de salir de cualquier situación y a la vez ser ser un humano con sus defectos y fobias, entre ellas, el miedo a las serpientes.


Una película tan perfecta como esta es un compendio de múltiples referencias cinematográficas. El vestuario del héroe nos retrotrae al personaje de Charlton Heston en “El secreto de los incas”. El prólogo de la cinta se inspiró en un comic donde Tio Gilito, los sobrinos de este y el pato Donald debían escapar de dardos, cuchillas, tuneles inundados y… ¡una gran bola! El sabor clásico del film es un homenaje a los seriales de los años 30 y 40 en la que durante quince minutos te contaban la odisea de un héroe, para terminar con un final en el aire que se resolvía en la siguiente semana. Normalmente eran rodados con decorados baratos y un presupuesto ínfimo. Por eso, quizás, Lucas y Spielberg no querían un gran presupuesto para su película. La primera impresión que da al verla es de ser una gran superproducción. Es tan espectacular y está tan bien filmada que nos da la sensación que tuvieron todo el dinero del mundo para hacerla. Nada más lejos de la realida. Lucas y Spielberg se ciñeron a un presupuesto de veinte millones de dólares, a pesar que los estudios pensaban que no se podía hacer por menos de cincuenta millones. La Paramount, que no se fiaba de Spielberg, al pasarse este de los presupuestos de Tiburón y 1941, unido al fiasco de esta última, dudaban de las garantías de los dos amigos pero se arriesgaron y le dieron ochenta y siete días para rodar la película. Spielberg la rodó en setenta y tres días.


La labor de escribirla corrió a cargo de Lawrence Kasdan, que escribió el mejor guión de aventuras de la historia del cine. Kasdan se encontró con el reto de unir en una historia coherente todas las ideas y escenas espectaculares que tenían en mente Lucas y Spielberg. Lo logró y consiguió un guión impecable. Pero a pesar del magistral libreto de Kasdan, la película está llena de improvisaciones, líneas de diálogo como cuando Marion Ravenwood (nombre de la abuela de la mujer de Kasdan) le comenta a Indy acerca de los años pasados desde su último encuentro y como estos no pasan en balde y Jones le replica que no son los años, cariño, es el rodaje (kilómetros). Escenas memorables como el disparo al guerrero de la espada, explicado en varias hojas de guión como una lucha entre Indiana Jones y su látigo contra el egpcio y su espada fue suprimida por un simple balazo. El día del rodaje de la escena, Harrison Ford llegó enfermo por culpa de un taco tunecino. Estaba tan mal que quería volverse al hotel enseguida. Así que Spielberg y el actor decidieron suprimir esa pelea por el disparo. Un par de horas después Ford estaba en el hotel. Esta escena se encuentra entre las más divertidas del film, como aquella del perchero de Toht, el nazi terrorífoco que interpretó Ronald Lacey. Un gag que no funcionó en 1941 pero que aquí salió perfecto.


Como cualquier obra maestra que se precie de serlo, necesita de la conjunción de todos sus elementos y que todos ellos esten sobresalientes. Por eso, el montaje de Michael Kahn, montador habitual de Steven, es soberbio. La fotografía de Douglas Slocombe es sencillamente magnífica y la banda sonora del maestro John Williams asombrosa e inolvidable. El tema principal ha dejado huella indeleble en la memoria cinematográfica de cualquier aficionado al cine. Fabulosa también la pieza musical que acompaña el arca, misteriosa y terrorífoca. Una banda sonora que merecía ganar el oscar y no lo consiguió. La película ganó cinco oscars, montaje, sonido, dirección artística, efectos visuales y uno especial por sus innovaciones tenológicas. Nominada también a película, director, fotografía y banda sonora. Como estamos ante una película de género, no ganó y el premio al mejor film fue para un drama deportivo titulado “Carros de fuego”. Ese año de 1981 la mejor película del año fue sin lugar a dudas “En busca del arca perdida” aunque se quedara sin el premio.


Por aquella época no existían los fx digitales y todo se hizo a la vieja usanza. Visto hoy en día no ha perdido ni un ápice de su esplendor y espectáculo y tomo como referencia la escena final, la apertura del arca, que tal impacto causó en mí. Arroladora y terrorífica, el guión simplemente describía la escena como un cataclismo y apostaron por combinar las tres posibles soluciones que ofrecieron los artistas de la Industrial Light & Magic: fantasmas, una tormenta de fuego y luces extrañas. Una escena visualmente impactante como todas las que componen el film, que resume esa mezcla de diversión y horror que alcanza algunos momentos de la película.


Por último, dejo la labor de su director. Esta película demuestra que este señor debe ocupar una posición privilegiada en el olimpo de los diose del cine. Saca el máximo partido de cualquier escena, desde el prólogo magistral, que muestra el estilo que tendrá la cinta y resume las constantes de la saga a la prodigiosa persecución de los camiones. No hay nadie como Spielberg para rodar este tipo de películas. Como dijo George Lucas: "Con En busca del arca perdida aprendí una cosa, si contratas al mejor director del mundo, hacer películas es algo muy fácil."

3 comentarios:

J. dijo...

Yo soy incapaz de decir que tengo una pelicula favorita, pero si tuviese que elegir solo una, creo que sería esta.
Y como no, Spielberg, esta detrás.
Destacaría el tema principal de Williams, que ya forma parte de la historia del cine.
Lo unico que puedo decir al que no la haya visto, es que eso puede ser considerado delito.
Un post genial Dr.

Dr Jones dijo...

Gracias, j. Debo de decir que es mi película favorita de todos los tiempos junto con el templo maldito y es que la nostalgia de verme en el cine disfrutando de Jones, Willie y Tapón no tuvo precio.

Rodi dijo...

Una obra maestra indiscutible y como tú bien dices, donde todos los elementos que la componen son perfectos (dirección, guión, actores, efectos visuales, música, fotografía...). Aunque la considero la mejor entrega de la saga, mi preferida siempre ha sido "La última cruzada".

PD: Un post muy nostálgico que me ha traido gratos recuerdos.

Saludos.